Birdwatching
En los paseos en la finca de Poupa, todos los que les gusta la naturaleza, pueden ver, y fotografiar, en libertad, los ciervos, los jabalís, los buitres, los conejos, las liebres, las perdices...
La finca de Poupa tiene una área de 4.400 hectáreas.
Cigüeña negra (Ciconia nigra)
Su forma y tamaño son parecidos
a los de la cigüeña blanca de la que se diferencia por su plumaje negro lustroso
en el que destacan las partes inferiores blancas. Los jóvenes tienen las plumas
de la cabeza, cuello y buche pardo mate, con las puntas claras.
Se alimenta de peces, culebras de agua, ranas, ratas de agua, escarabajos,
hemípteros y alguna materia vegetal.
Alimoche (Neophron percnopterus)
El alimoche, guirre o buitre egipcio (Neophron
percnopterus) es de la misma familia que los buitre, y es el representante con
menor envergadura alar. Además, como otros buitres, comparte la clasificación de
animal en peligro de extinción (2007). Estas especie ha sido listada en esta
categoría debido a una recientísima y extremadamente rápida disminución de su
población. Tienen una longitud de 58 a 70 cm., y una envergadura alar de 1,68
metros. El peso es de 1,6 a 2,4 kg. No existe casi dimorfismo sexual, aunque las
hembras tienen un tamaño algo mayor. Se reproduce de Marzo a Abril y ponen de
uno a dos o tres huevos que incuban unos 42 días por ambos padres. Las crías se
independizan a los 70 a 91 días. Su alimentación incluye carroña, residuos
orgánicos, insectos, pequeños vertebrados e incluso huevos. También es muy dado
a asistir al parto del ganado, para devorar posteriormente las placentas e
incluso sus excrementos expandiendo así su abanico alimenticio hasta la
coprofagia. Los adultos son de color blanco con las plumas rameras negras en la
parte ventral. Tienen la piel de la cara y parte del cuello de color amarillo
anaranjado desprovistos de plumas. Algunos autores apuntan a que la coloración
vistosa del buitre es para que otros grandes buitres los vean con facilidad, ya
que los necesita para consumir los cadáveres de animales grandes a cuyo interior
no puede acceder fácilmente. (Los otros buitres empiezan a comer, y estos se
comen lo que queda). Vuela planeando pausadamente, mostrando una silueta que,
como la del buitre, es casi rectangular. A pesar de no formar colonias
reproductoras, si forman dormideros en los que hacen gala de una gran tolerancia
y donde se reúnen antes de partir en migración o alrededor de lugares donde
resulta fácil conseguir alimento (muladares, vertederos...). En estos lugares se
han contabilizado mas de un centenar de ejemplares. Para construir sus nidos
transportan el pelo, ramas y huesos con el pico a diferencia del resto de
buitres que lo transportan con las garras.
Buitre leonado (Gyps fulvus)
De tamaño mayor que un águila,
su envergadura alar puede ser de hasta 260 cm. En vuelo sus alas parecen tablas.
Las bate con las primarias abiertas y desplegadas, el cuello recogido y la cola
corta. Tiene una coloración canela en el plumaje del dorso, el vientre y la
franja anterior de las alas, mientras que el resto de las plumas alares y de la
cola son pardas oscuras. La cabeza y el largo cuello están cubiertos de un
plumón blanco. Posee un característico collar de largas plumas leonadas. El pico
es pardo en el centro; su base y su punta son amarillas. Los pies son de color
gris plomo. El buitre es un planeador nato, que apenas bate sus alas, ganando
altura rápidamente con sólo imperceptibles movimientos de la cola. Desde el
suelo arranca dándose un impulso. Forma colonias en los cortados, los
acantilados y las paredes rocosas, independientemente de que éstos se hallen en
macizos montañosos o en zonas altitudinalmente bajas. Suele hallarse en las
repisas de los cantiles hacia el amanecer, a la espera de que el sol caliente el
aire y se formen las corrientes térmicas sobre las que planear. De este modo el
buitre vuela a lo largo de todo el día sin apenas gastar energía. Al atardecer
regresa a la buitrera para descansar. Aunque es un ave sedentaria, los
individuos más jóvenes pueden recorrer grandes distancias apartándose de sus
progenitores.
Buitre negro (Aegypius monachus)
El buitre negro es el ave de
mayor tamaño de toda la Península Ibérica. Tiene una envergadura alar de unos
250 cm. Algunos ejemplares llegan incluso a los 3 m. Su plumaje es sombrío. Las
plumas del dorso son marrones con tintes negruzcos, siendo la zona ventral del
cuerpo aún más oscura. El cuello y la parte de la cabeza se encuentran
totalmente desnudos, mientras que la cara y la parte superior de la cabeza
aparecen cubiertas por plumón. En la base del cuello llama la atención un collar
de plumas pálidas de pequeña longitud. No existen diferencias aparentes entre
machos y hembras, aunque sí entre los adultos y los jóvenes, que tienen un
plumaje casi negro. Su silueta de vuelo es parecida a una tabla, con el cuello
recogido mientras vuela, la cola corta y triangular y las plumas primarias muy
desplegadas, lo que refuerza su empuje hacia lo alto. Su voz, ronca y silbante,
la emite raras veces.
Águila real (Aquila chrysaetos)
Tiene una envergadura alar de
2,2 m. Es el águila de mayor tamaño de nuestro territorio. Su tonalidad es
monocolor, pardo claro u oscuro. Los ejemplares jóvenes tienen la cola blanca en
la raíz e incluso algunas zonas blancas en las alas. Sus patas están emplumadas
hasta el nacimiento de los dedos. El águila real es un ave muy adaptable. En
tiempos antiguos era nativa de toda la zona templada del hemisferio norte. Las
águilas reales son animales sedentarios; no obstante los ejemplares más jóvenes
recorren enormes distancias durante su primer invierno.
Águila imperial (Aquila adalberti)
Su envergadura alar es de 1,80
m, algo inferior a la del águila real. Su colorido es pardo, con la nuca de
color claro y los hombros con manchas claras. Su cola no tiene elementos blancos.
Las hembras son algo mayores que los machos. Esta especie se localiza, casi con
exclusividad, en la Península Ibérica, en donde habita todo el año, defendiendo
su territorio con gran celo. Los ejemplares más jóvenes pueden ser capturados
por otras aves rapaces y por zorros. El alarmante descenso de su población se
debe, no obstante, a causas exclusivamente humanas: caza ilegal, electrocución,
transformación de zonas forestales en regadíos, empleo exagerado de pesticidas,
etc.
Águila culebrera (Circaetus gallicus)
El águila culebrera alcanza una envergadura
alar máxima de 180 cm, aproximadamente lo mismo que la garza real, pero como
planeador soberano es de constitución mucho más ligera. En vuelo llaman la
atención sus partes inferiores claras. Las oscuras puntas de las alas se
destacan netamente de la cara inferior de las alas, provistas de delicadas
hileras de color. Sólo a corta distancia se aprecia el azul pizarra de los pies
y del pico. La gran cabeza, en la que destacan sus grandes ojos amarillos,
recuerda algo a las lechuzas. Las águilas culebreras son aves estrictamente
migratorias, que pasan los inviernos en las sabanas próximas al ecuador, donde
son nativas otra gran cantidad de especies culebreras. Nos abandona en
septiembre y vuelve entre marzo y abril para criar.
Abejaruco
(Merops apiaster)
El abejaruco común es un ave inconfundible,
gracias a su cabeza canela, su pecho azul, su vientre verdoso, su cuello
amarillo y la lista negra que adorna su ojo, además de su pico típico de
insectívoro. Suele vérseles por parejas, posadas en los cables telefónicos a
principios de la primavera, vigilantes en busca de presas. Son principalmente
aves de llanura. Necesita un suelo blando donde construir el túnel en el que
nidifican. Los abejarucos se alimentan de insectos que capturan en vuelo o sobre
el suelo. Su presa preferida son los himenópteros ápidos, haciendo verdaderos
estragos en las abejas, lo que le ha valido, además de su nombre, la persecución
de los apicultores. Además de estos insectos, consume libélulas y algunos
coleópteros.
Abubilla (Upupa
epops)
La abubilla es inconfundible. Sus colores
hacen gran contraste con el canela, blanco y negro. Tiene un vuelo ondulante y
de corte "amariposado", con frecuentes y bruscos cambios de dirección. En vuelo
tiene un aspecto listado de blanco y negro. Su pico es muy largo, y lo utiliza
para desenterrar larvas que encuentra mientras camina sobre el suelo. Habita en
zonas semidesérticas, estepas, estepas de bosque, praderas, grandes áreas de
frutales, cultivos de secano. Se mueve entre las zonas templadas y tropicales de
Europa y África, donde cría, y el sureste asiático, sur y levante de la
Península Ibérica, Magreb y África subsahariana, donde pasa los inviernos. En
primavera se oye su reclamo monótono y repetitivo día y noche, "up-up-up", que
ha contribuido a la formación del nombre científico de la abubilla. El sonido es
sordo y aflautado pero de gran alcance, y lo emite con la garganta esponjada y
el pico ligeramente abierto, inclinándolo sobre el pecho. A finales de junio
deja de reclamar. También emite un graznido como llamada. La abubilla incuba en
huecos de árboles podridos, en graneros, tejados, en montones de madera, en
franjas de terreno de escaso arbolado, también en las grietas de las rocas, en
muros, en pozos, incluso en aquellos en los que diariamente beben los rebaños;
también en montones de piedras y paredes arenosas.
Perdiz roja (Alectoris
rufa)
La perdiz pertenece al orden de las
gallináceas y a la familia de las faisánidas. No obstante a pesar de la clara
definición de su filogenia, la pureza genética de nuestra perdiz roja no está
tan clara como pudiera parecer a primera vista. De tal forma que podemos
distinguir cuatro especies de perdices con las patas rojas. Existen diferencias
morfológicas que las distinguen, como en el color de la corona y el cuello, el
número de listas transversales negras de las plumas de los flancos y el color de
las plumas de los flancos. En el caso de la perdiz roja, la corona es gris en el
pico y castaño en el resto. El cuello es blanco con una franja negra del collar
sin colgar. En los flancos tiene una sola lista transversal y las plumas de sus
flancos son con la base gris azulada y de un blanco muy intenso, puro negro o
marrón oscuro. La perdiz roja en estado adulto tiene una longitud aproximada
entre 33 y 38 cm y una envergadura de 50 a 60 cm, con una cola que llega medir
unos 12 cm aproximadamente. El plumaje y el color que lo caracteriza cambia
según la edad y el sexo. La perdiz común o perdiz roja prefiere los lugares
pedregosos con monte bajo y tierras de labranza, donde sean frecuentes las
siembras de cereales de invierno y las leguminosas. Esta especie de carácter
sedentario se distribuye con regularidad en la Península Ibérica. La perdiz es
un ave omnívora. A la semana de vida su dieta está compuesta por un 66% de
invertebrados y un 33% de semillas y flores. A las dos semanas su alimentación
se invierte e ingiere un 66% de semillas y flores y un 33% de invertebrados. A
las tres semanas, cuando se pueden considerara adultos siguen consumiendo un
porcentaje mayoritario de vegetales (97%que se reparte entre semillas, frutos,
hojas, raíces y flores, el resto lo aportan los insectos y los líquenes. Es pues
evidente que la alimentación de las perdices esta muy condicionada por la
disponiblidad de alimento que, a su vez depende en gran medida de la
climatología y de las condiciones de partida del hábitat allí existente.
La perdiz roja vive en bandos familiares que denotan un buen estado general de
la población cuando el número de individuos oscila entre 16 y 25 ejemplares.
Ocupan un territorio pequeño, por término medio de unos 500 metros cuadrados, en
gran parte debido a su carácter sedentario y la disminución de riesgos que
supone no realizara grandes desplazamientos para alimentarse. Durante el periodo
invernal la perdiz emite su canto peculiar por la mañana y a la puesta de sol y
sobre todo cuando la bandada se ha dispersado y también para atraer al macho. Al
espantarse la bandada, todos los individuos salen corriendo en la misma
dirección. Duermen generalmente en lugares abiertos que facilitan la huída y en
las franjas horarias de más actividad (Atardecer y primeras horas de la mañana)
se desplazan para comer caminando, mientras algún individuo permanece vigilando.
Beben en las charcas y aprovechan el agua condensada por el rocío y a medio día
se dedican a la higiene personal, cuidando su plumaje y tomando baños de arena.
Tórtola turca (Streptopelia
decaocto)
Tórtola (Streptopelia turtur)
Paloma (Columba livia)
La paloma bravía es la forma primitiva de la
que han derivado todas las razas de palomas domésticas. Vive en libertad en el
Mediterráneo, Inglaterra y sur de Asia, pero siempre alejada de los hombres. La
especie del sur de Europa se distingue de las palomas zuritas, muy similares,
por su obispillo blanco. Las palomas bravías crían en rocas y ruinas; por el
contrario, las zuritas son aves de bosque que nidifican en árboles.
Itinerario - para llegar bien en el Hotel Rural Herdade da Poupa